Qué tan cotidiano puede ser ver pasar los años rápidamente como si fueran días? Tan monótono se había vuelto esto que ya me daba absolutamente igual si era el 1600 ó el año 2012, así que solo me limitaba a permanecer en un lugar cómodo y aprender de los seres humanos que cada vez me parecían más complejos y hasta un poco irritantes.
Mi nombre es Shim Changmin y hablo de seres humanos porque yo no soy precisamente uno de ellos, y doy gracias por ello. Durante mis largos años de vida he oído a muchas personas decir que el ser un vampiro es una condición maravillosa ... vida eterna, juventud y belleza, la verdad es que no se equivocaban, pero se debe estar de este lado para saber como es realmente.
- Changmin piensas quedarte en tu habitación todo el día? - la amo, pero acaso existe algo más fascinante fuera de estas cuatro paredes como para que ella siempre pregunte lo mismo?
- Si madre
Llegamos a vivir hace muy poco a esta ciudad y me atrevería a decir que el ser vampiro ya me ha vuelto nomade. Cada cierta cantidad de años mi padre decide que es hora de cambiarnos de ciudad o drásticamente de país, lo cual me había hecho una persona culta y poseedor de una habilidad inigualable para aprender nuevos idiomas.
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Había terminado de leer mi libro del día y miré mi estante buscando algún otro texto que llamase mi atención, cosa que no sucedió, pero en su lugar una molesta sensación de sed invadió mi paladar.
- Asshhh! - fruncí el ceño y me apoye sobre el estante.
El beber sangre es mi alimento principal, me da todo lo que necesito, pero vaya que lo odio. No creo que exista en este mundo un ser digno de sentir mis colmillos posarse sobre su cuello y mucho menos degustar su sangre y sentirme completamente satisfecho con eso ... Sin embargo es instinto el que me hace salir y buscar desesperadamente un cuello del cual beber sangre hasta hartarme.
Tomé mi abrigo y salí de mi habitación tranquilamente.
- Vas de salida? - me preguntó mi padre, el cual leía el periódico sin quitarle los ojos de encima.
- Si
- No ataques a gente de los alrededores, sabes lo histéricos que se ponen - sus advertencias eran siempre las mismas desde que nací, acaso no se cansa de repetirlas? No soy un niño.
- Hmmp
Salí de la casa y camine por varios minutos hasta que me aleje lo suficiente, como había un bosque por ahí cerca era un lugar perfecto para cenar. Me senté en una de las rocas que había entremedio y espere, siempre había algún ser humano estúpido que se adentraba en el bosque a altas horas de la noche y eso me facilitaba las cosas de sobremanera. Observé el lugar con cuidado y a lo lejos divisé una silueta que se acercaba lentamente, al parecer lloraba, ya que podia oír sus sollozos que taladraban mis delicados oídos.
- Lo que me faltaba ... - me levanté y me oculte.
Era una muchacha de cabello café, con los ojos bastante hinchados y descalza, saboree mis labios de ver que sería una presa fácil. Estaba a punto de llegar a mi cuando oí que alguien más se acercaba.
- Dos por el precio de una? - tal vez esta noche si llegaría a mi limite de sangre
Mis colmillos ya estaban fuera esperando el momento de perforar aquellos cuellos, ansiando el momento hasta que la segunda persona tomó a la primera muchacha del brazo y la jaló hacia ella.
- Acaso eres tonta? - le gritó y movió fuertemente
- Dejame - se soltó la muchacha de cabellera café
- Tú te vas conmigo
Ambas se fueron y volví a mi posición anterior de cazador en espera de su presa mientras expresaba mi enorme enojo.
- Volverá y luego de que termine con ella, seguiré con aquella muchacha de cabello rojo - solté aire para luego ponerme de pie, ya que el hambre y la sed eran mayor que cualquier otra cosa.
Me adentre más aún en el bosque y encontré una cabaña, parecía que estaba habitada así que me acerque a una de las ventanas y observe el interior. Había una anciana, no me encantaba beber la sangre de seres humanos de edad avanzada, pero era eso o seguir con esta hambre.
Entre a la casa sigilosamente, una vez detrás de ella tapé su boca con mi mano izquierda, incline su cabeza para dejar un acceso libre a su cuello y enterré mis colmillos sedientos. Su sangre no tenía mucha consistencia y era un tanto amarga, así que me apresure en terminar mi tarea y abandonar el lugar. Cuando salí de la cabaña saque un pañuelo del bolsillo interior de mi abrigo y limpie mis labios que seguían cubiertos por aquella roja bebida que me había proporcionado mi nueva victima ... esta bien beber sangre, pero andar con la boca sucia, practicamente dejandola, escurrir es de siglos pasados.
Volví a mi casa casi cuando comenzaba a amanecer, mis padres ya se habían ido a dormir y yo haría exactamente lo mismo, me dolía la cabeza y tenía un gusto amargo en la boca, pero seguía recordando que tenía alimento pendiente por cazar, sobre todo aquella que había aguado mis planes.
Lo que más odio es que se interpongan en mis cosas y si hablamos de comida me puedo irritar fácilmente, pero ya vería que le esperaba ...
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Al día siguiente me dispuse a ir a la tienda de libros que había en el centro, la única que atendía hasta altas horas de la noche y que tenía lectura descente. Entré y me paseé por los pasillo donde están los textos nuevos, los miraba de reojo, no necesitaba tomarlos en mis manos para saber que no poseían nada interesante o útil.
- Este libro a cuánto está? - escuche una voz familiar, levanté la mirada y noté una cabellera roja que se movía junto con el libro.
- 15.000 pesos, pero por ser cliente habitual te lo puedo dejar en 12.000 pesos. Qué dices? - el vendedor parecía familiarizado con ella.
Acaso ella sabía de libros o solamente andaba buscando algo que quemar para cocinar en su casa? Tomé un libro rápidamente y me acerqué a la caja donde estaba ella para ponerme detrás. Mi olfato no fallaba, su sangre tenía un olor particularmente dulce, estaba seguro de que era la misma muchacha de ayer.
No notó mi presencia así que cuando terminó de pagar su libro se volteó rápidamente y puso uno de sus pies sobre mi zapato perfectamente limpio.
-Sorry! - sorry?, acaso sabía que hablaba más idiomas? ... da igual, no creo que sepa más palabras que esa.
- Hmmp - levanté una de mis cejas y su expresión cambió
- Perdón? , ya te pedí disculpas o acaso también quieres que limpie tu zapato? - En todos mis años jamás, JAMÁS alguien me había hablado de esa manera. Las mujeres solo bajaban la mirada y se sonrojaban haciendo una pequeña reverencia.
- Llevaré este libro por favor - le entregué el libro al vendedor mientras ella seguía sin quitarme la vista de encima
- Ashh me enferma la gente así .... Gracias por el libro - se dio la vuelta y salió de la tienda
- Son 11.350 pesos - me envolvió el libro y lo puso en una bolsa
- Ella viene seguido aquí? - pregunté mientras tomaba la bolsa
- Ah? Cata? ... si, es una estudiante de historia, así que debe venir a menudo por sus lecturas.
- Hmmp ... Gracias
Dejé el libro en mi estante junto a los demás y me senté en mi escritorio. Qué se creía? acaso no estaba conciente de la persona que tenía enfrente? Pocas veces los seres humanos logran que demuestre un interés en ellos, pero esta vez mi interés iba más allá ... más allá de tomar su cuello y verla desangrarse en mis manos. Tenía que hacerle saber quién era y que demostrara aquel temor y respeto que la mayoría sentía por nosotros. Deseaba hacerla caer ante mi, a tal punto de que ella fuera la que me pidiera a gritos que bebiera su sangre ... disfrutaría cada segundo de ese momento, de solo imaginarlo se dibuja una pequeña sonrisa en mi rostro.
Seguí yendo a la tienda de libros por la noche tratando de encontrarme con ella e iniciar mi plan. Como en aquel lugar existía un sector de lectura, me sentaba por un par de horas a leer mientras esperaba a que llegara. Uno de los tantos dias que me encontraba alli la vi entrar y dirigirse a la sección de historia, al parecer buscaba un texto con desesperación, se devolvió al mesón y le preguntó al vendedor por el nombre del libro.
- Mmm ... ese libro lo tiene aquel joven - JA! tengo cientos de años más que él y sigo viéndome como un joven.
- Él? ... Y no hay otro que me puedas pasar? - preguntó sin mirarme, pero llegaría a mi de todos modos.
- El otro libro ya fue vendido, ese es el único que nos queda, si quieres esperas a que él se desocupe.
Me paré de mi asiento y llevé el libro en una de mis manos, me acerqué a ella y se lo entregué.
- Y esto? - en su cara se evidenciaba que no entendía mi actuar.
- Acaso no lo querías?
- Si, pero ...
- En realidad no lo necesito ... Se mucho más de historia que lo que aparece en estos libros - dije despectivamente, pero era real, se podría decir que tuve que vivir muchos de los acontecimientos que hoy en día se estudian.
- Si como no, ver para creer ... - tomó el libro y se lo entregó al vendedor - Me lo llevo
- Si no me crees pruebame - mi tono era tranquilo y eso creo que la irritaba aún más
Comenzó a preguntarme fechas, una tras otra y le iba contestando con la misma rapidez con la que ella emitía su interminable cuestionario histórico.
- Acaso eres un robot o que?
- No, son cosas fáciles de recordar o tu memoria es tan mínima que no logra retener un par de fechas históricas importantes?
Mi comentario no le pareció nada bueno, ya que su rostro comenzaba a tomar un color similar al de su cabello, pero no era de vergüenza sino de ira. Me despedí del vendedor y salí de la tienda con mi ritmo calmado, pero firme y con una leve sonrisa que representaba mi victoria de ese momento.
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--Narra Cata--
El ser estudiante de pedagogía en historia me hace ser más paciente que las demás personas, pero como no me va a sacar de quicio un tipo que vengo recien conociendo, que conociendo, si no es nadie ... pero que se cree para tratarme así? Acaso le he hecho algo que desconozco? No puedo negar que la primera vez que lo vi me pareció bastante atractivo, no se ve todos los días un hombre de 1 metro 90 y con un aire tan elegante como el que tenía él, y mucho menos con semejantes rasgos que si no fuera porque ya me irritó, me volverían loca.
Por lo menos había tenido la decencia de darme el libro, lo necesitaba con suma urgencia ya que en unos días más tenía una prueba importante referente a el. Tenía mucho que leer y en mi casa no me ayudaban mucho, mi hermana no se calla nunca y mis padres están un tanto locos, en realidad todos los estamos, pero no me concentro ahí.
Hace un par de semanas atras descubri que el bosque cercano a nuestra casa es bastante tranquilo y tiene una calma excelente para leer, así que he estado yendo por varios días en las tardes. Ese día había ido al bosque como los días anteriores, pero se me paso el tiempo y ya había hecho de noche.
- Creo que es todo por hoy - tomé mi libro y me levanté del tronco en el cual estaba sentada.
Cuando estaba caminando para salir del bosque sentí como si algo me observara, miré hacia todos lados, pero no vi absolutamente nada, no se si porque estaba oscuro o de paso yo estoy ciega, pero no era una sensación agradable.
--Fin Narración Cata--
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Cuando llegué al bosque, como era habitual para comer un poco, note que ella estaba ahí. Lo primero que pasó por mi cabeza fue “ Es la situación perfecta”, pero luego desistí y me quede observandola desde lejos para que ella no alcanzará a notar mi presencia.
La seguí hasta que averigue donde vivia, así sería más fácil el poder encontrarla, ya que el ir tan seguido a aquella tienda de libros ya era un poco extraño. Era una casa antigua, jamás la había visto, cuando entró en la casa vi como unas personas se acercaban a ella y la saludaban, al parecer eran sus padres, lo que me pareció extraño, ya que no veía a menudo tanta cercanía entre los familiares ... por lo menos nosotros no éramos así.
Esa misma noche luego volví a su casa y entre por una de las ventanas, supuse que su habitación estaba arriba así que la encontre facilmente. Estaba dormida sobre su cama y se veía calmada e indefensa, su cabello se veía tan rojo como su apetecible sangre, la luz que entraba por la ventana deja ver un poco su blanca piel y su cuello, al cual me acerqué sin dudarlo. Absorbí su aroma lentamente, era casi embriagante, su cuello estaba libre y a mi entera disposición. Abrí un poco mi boca y mis colmillos no tardaron en aparecer, estaba a punto de incrustarlos en ella cuando se comenzó a mover, sus movimientos fueron tan rápidos que uno de mis colmillos le hizo una pequeña herida y alcancé a probar un poco de su sangre.
- Mmm ... - no puede evitar degustarla
Luego de sentir aquel sabor amargo de esa anciana esto se sentía como un manjar, creo que podría llegar a ser algo digno de mi paladar, pero al parecer esta noche no sería.
No despertó, pero como había dicho antes solo me saciaría de su sangre cuando ella me lo pidiera, me lo suplicara. Me fui sigilosamente de su casa, nadie notó mi intromisión, lo cual era obvio, no suelo ser de esas personas que van con carteles luminosos dando a entender que han llegado, lo mío era algo más bajo perfil, no necesitaba llamar la atención como lo hacían otro tipo de vampiros más vanidosos que he conocido a lo largo de mi vida.
Llegué a mi casa y me encerré en mi habitación, luego de probar aquella pequeña cantidad de sangre no sentía que alguna otra se le pudiera comparar, una sola vez probé un bocado tan exquisito y eso ya había sido hace un par de siglos. Me senté en la orilla de la ventana de mi cuarto a observar como pasaba la gente fuera, cada vez que veía a alguien de cabello rojo pensaba que podia ser ella, pero me regañaba diciendome “La acabas de ver dormir” ... odiaba esa sensación, ya no solo se había vuelto un intento de venganza por entrometerse en mi cena, sino que me había terminado obsesionando con ella ...
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Me quede ahí sentado hasta que el amanecer se hizo presente, me había pasado toda la noche pensando en ella e imaginando las mil y una formas de poder beber su sangre, no solía demostrar tanto interés en alguna de mis presas, así que estaba enojado por mi comportamiento. La única vez que recuerdo haber estado tan ansioso fue la primera vez que mi padre me dio de comer, aquel día había traído a una de las criadas de entonces, era muy joven y bella por lo que recuerdo, también esta en mi memoria su cara, sus ojos me observaban buscando un poco de compasión, que no la dañara. Como era joven aún me logró conmover, pero la presión de mi padre por iniciarme era mayor y termine mordiendo su cuello; al primer bocado sentí una satisfacción inmensa, cuando mis padres me decían que era un experiencia única y exquisita no lo tomé en serio, pero sentirla recorrer mi garganta, tan cálida y espesa me hacía querer más y más ... era como si nada pudiera saciar mi sed en ese instante, lo cual mi padre notó y me apartó de mi primera presa ... “Con calma, disfrutarás de muchos manjares como estos a lo largo de tu vida” me dijo, de cierta forma tenía razón, era lo que debía hacer para sobrevivir, pero nunca más probé algo así.
Mis pensamientos no me dejaban en paz, así que opte por ir a descansar, de todos modos el amanecer ya se había hecho presente y no tenia caso que siguiera pensando cosas tan absurdas. Me acosté y cerré mis ojos, quería descansar, sumergirme en aquel mundo que tenía el poder de volver todo realidad, hasta lo impensado.
Estaba en el bosque y la vi desde lejos ... no, miento, olí su sangre desde donde me encontraba. El solo hecho de olerla me hacía sentir una satisfacción enorme, no podía evitar cerrar mis ojos y disfrutar de aquel aroma que hoy por hoy me tenía cautivado. Se encontraba recostada en uno de los árboles con un libro en sus manos, no lo estaba leyendo precisamente, ya que sus ojos se encontraban cerrados y dudo que tenga la habilidad de ver a través de sus párpados.
- Será hoy mi oportunidad? - me pregunté casi en un susurro
Me deslicé cautelosamente, me gustaba comer de forma tranquila, sin levantar tanto alboroto ... un acto más elegante, más acorde a mi. Me quedé detrás de ella apoyado en el árbol, pero no fue mucho lo que pude aguantar lejos de su cuello, el cual me pedía a gritos que enterrara mis colmillos en el. Logré que mi boca quedará a unos escasos centímetros, milímetros para ser más exactos, tan cerca me encontraba que podía sentir mi respiración rebotar en su cuello y volver a mi.
- Aarrrrr! - bufé un poco enojado, mi ansiedad me estaba ganando.
Pasé mi lengua sutilmente por mis labios, como si ya pudiera degustarla y lo hice, clave mis colmillos lentamente en su blanco y delicado cuello. Me hundí poco a poco hasta que conseguí lo que anda buscando, al sentir la primera gota rozar mis labios me sentí casi en el olimpo ... Cómo una persona así podía ser dueña de un bocado tan suculento? Se despertó producto del dolor, pero una de mis manos rápidamente tapó su boca mientras la otra aprisionaba sus manos inmovilizandola por completo. Me separé de su cuello y quité la sangre que quedaba en mis labios con mi lengua, no quería perder nada, estaba completamente satisfecho y alegre hasta que la vi abrir sus grandes ojos y observarme de manera extraña. Cómo podría seguir viva si bebí hasta la última gota de su sangre? En ese momento ví como se abalanzaba sobre mi y su boca se acercaba peligrosamente a mi cuello, no entendía nada, incluso me había quedado pasmado de la impresión.
- No! - grite con casi todas mis fuerzas
Mi corazón estaba completamente acelerado y para cuando volví a abrir mis ojos todo quedó claro. Un sueño, no había sido más que un sueño.
Mi cuerpo, mi mente ... todo mi ser me estaba jugando malas pasadas y ya no sabía como detenerlas, es completa y absolutamente absurda toda esta situación, es solo comida, un mero trámite, una cosa trivial para mi, pero aún así no sale de mi cabeza el aroma de su cuerpo, sus hermosos cabellos rojizos y aquella piel tan blanca y tersa. Acaso me había vuelto loco?
- No no no no no - me repetí mientras alborotaba mi cabello.
Tomé mi almohada y la puse contra mi cara, quería oscuridad absoluta, a ver si así mis pensamientos también quedaban reducidos a nada y me dejaban en paz por ahora. Comencé a caer en un sueño profundo una vez más, hasta que quede inmerso completamente en él y puede desconectarme de todo.
Debo haber despertado a eso de las 6 de la tarde porque el sol aún no se ocultaba por completo, así que todavía no era hora de salir de caza. Tomé mis cosas y me dirigí al baño por una ducha caliente, necesitaba sentir ese relajo en mi cuerpo que solo el agua caliente lograba. Entré al baño y esperé a que el agua quedará como a mi me gusta, una vez lista me quité la bata de baño que traía e ingrese a la ducha. Con el primer chorro de agua sentí como mis músculos se iban relajando poco a poco, eche mi cabeza hacia atrás para poder sentir el calor en mi pecho y la volví a ver, su reflejo estaba delante de mis ojos ... oficialmente me había vuelto loco. Dejé caer el agua sobre mi cabeza y luego la corte para poder salir de la ducha. Me coloqué la bata con el cuerpo aún cubierto de pequeñas gotas que poco a poco se iban evaporando por el calor que emanaba mi cuerpo.
- Ya no aguanto - dije mientras estaba frente al espejo para pasar una mano sobre él y quitarle el vapor.
Tan mal me encontraba que hasta quise verme en el espejo, pero como siempre había sucedido mi reflejo no apareció ... buscaba lo que imposible gracias a la poca racionalidad que me estaba quedando por mi delirio.
- Estúpido - le dije a mi reflejo inexistente
Puse una toalla sobre mi cabello y salí del cuarto de baño en dirección a mi pieza. Llegué a mi habitación y abrí mi armario para buscar algo que ponerme. Siempre me había gustado usar camisas blancas y con algunos pequeños detalles, detestaba los detalles grandes, los encontraba vulgares y sin clase, pero como los tiempo cambian ya no podía lucir lo que más me gustaba. Debía dejar de lado mis antiguas vestimentas y adecuarme a los tiempos modernos, se suponía que era un hombre joven en esta época así opté por unos jeans negros y sobre estos una camisa blanca, sin motivos y desabrochada en la parte superior, creo que eso le daba cierto toque de jovialidad.
- Y a esto le llaman vestirse hoy en día - dije con cierta incredulidad.
Ya eran pasadas las 7 y el sol se había ocultado por completo, solo estaba la luna alumbrando las calles que pronto recorrería. Tomé una chaqueta de cuero negra que se encontraba en mi armario y salí de la casa, sabía que ella estaría en la tienda de libros a esta hora, era lo de siempre. Llegué a la tienda y solo estaba el vendedor ... acaso hoy no vendría?
Me quedé esperando a que apareciera, pero nada, el reloj marcó las 8, luego las 9 y así las 10 de la noche y ningún rastro de ella, me sentí desesperado, cerré el libro que tenía en las manos y me levanté de la mesa en donde me encontraba “leyendo”.
- Va a llevar ese libro? - preguntó el vendedor mientras me observaba
- No - dije casi en un tono sepulcral, estaba enojado y bastante.
Salí de la tienda e instintivamente me dirigí al bosque, era un lugar calmado y siempre había alguien que llegaba, así que podría comer sin problemas a pesar de que el menú que había planeado no estuviera presente. Mis pies pisaron el suave musgo que existía y la ví ... Acaso ya sueño despierto?
- Qué? - restregué mis ojos para comprobar que no era mi imaginación - Tal vez tenga fiebre - toqué mi frente y estaba todo en orden.
Me acerqué a ella, se encontraba sobre un tronco que yacía entre los demás árboles que aún permanecían en pie y no me pude controlar.
- Por qué estás aquí? - pregunté enfadado mientras quedaba frente a ella.
- Perdón? - dijo mientras levantaba su rostro y me observaba con disgusto
- Fui a la tienda, espere por horas y nada! - dije casi gritando, me había sacado de mis casillas, pero que estaba haciendo? reprochandole acaso?
- Primero que todo no tengo por qué decirte donde estoy, que hago o dejo de hacer, así que mejor andate - dijo mientras tomaba su libro y ponía de pie.
- No te irás a ningún lado sin antes escucharme
- Que te escuche tu abuela! - exclamó mientras comenzaba caminar
Su último comentario me enfadó de sobre manera, camine rápidamente hacia ella y la acorrale en uno de los árboles. Me encontraba tan enojado que mi ritmo cardiaco se había acelerado y hasta se me dificultaba respirar.
- Suéltame! - dijo tratando de soltarse de mi agarre, cosa que fue imposible.
- Primero me escuchas!
Esto último se lo dije mirándola fijamente a los ojos y muy cerca de su rostro, por lo que pude ver como sus ojos se abrían de par en par ante mis palabras. Me acerqué más a ella para impedirle escapar, su cuerpo estaba tan cerca del mío que podía sentir sus latidos, los cuales se aceleraban poco a poco. Observé su rostro y sus labios me resultaron atrayentes, ya no era su cuello lo que llamaba mi atención, era ella en su totalidad.
- No sabes las ganas que he tenido de que seas mi cena - dije casi en un gruñido
- Qué ,qué? - dijo aún más confundida
- Tu cuello - dije mientras pasaba mi dedo índice por él - el aroma de tu sangre - pase mi nariz cerca de su cuello y absorbí su aroma, y pude notar como su piel se erizaba
- Estas drogado o qué? - dijo tratando de no parecer asustada
- Yo creo que es más que obvio lo que soy - y le mostré mis colmillos
- Y qué? me morderás? - preguntó desafiante pero temerosa
- En un principio era mi más ferviente deseo, pero ahora ya no sé si estoy tan seguro de aquello
- Ahora si no entiendo nada ...
- Ok, creo que hasta para mi es increible ... Desde que salvaste a tu amiga de ser mi cena tenía ganas de probar tu sangre, a modo de venganza, y para mi fortuna casualmente te encontré, y mi plan siguió tal cual, pero últimamente no se que me ocurre e incluso ahora mismo mis deseos son más carnales que cualquier otra cosa.
Sus mejillas se ruborizaron ante mi confesión, aproveche su desconcierto para acercarme a sus labios y los atrape con los míos, pude notar su sorpresa ya que su cuerpo se tensó ante mi actuar. Baje una mano a su cintura y la atraje más a mi cuerpo, era una nueva sensación para mi, si bien anteriormente había estado con un par de mujeres, ninguna me había hecho sentir en una noche entera lo que ella me hacía sentir con un solo beso. Besar sus labios era como beber el néctar más delicioso del mundo, me sentía casi extasiado ... como si sus labios fueran una droga, una de la cual me había vuelto adicto esta mismo noche.
Mordí su labio y oí como dejó escapar un pequeño gemido, y rápidamente subió sus manos a mi pecho para empujarme y alejarse de mi.
- Qué te pasa!? - exclamó aún con sus mejillas ruborizadas.
- Trato de saciar mi deseo por ti - dije sin tapujos - aceptalo, también te gustó y más aún, te gusto yo.
- Eres un arrogante - volteo su rostro y esquivó mi mirada.
Me acerqué a ella y tome su mentón con una de mis manos, y la obligué a mirarme.
- Arrogante o no, no pienso dejarte ir - y poco a poco me acerqué a su boca para volver a besarla.
Esta vez se quedó completamente inmóvil, casi dejándome besarla sin obstáculos. Rocé mis labios con los de ella y vi como cerraba sus ojos, no pude evitar sonreír de satisfacción, aproximé mis labios a los de ella y los deje lo más cerca posible pero sin tocarla.
- Si lo quieres, pidemelo - quería provocarla
No dijo absolutamente nada, pero en su lugar llevo sus manos a mi cuello y unió nuestros labios, pero esta vez fue ella la que se apoderó de los mios, me besaba de una manera demandante, primero superficialmente, pero luego busco mas contacto e hizo que nuestras lenguas se unieran al juego.
Comencé a rozar mi cuerpo con el suyo, luego de un rato sentía que no podía más, necesitaba hacerla mía con ansias. La despojé de su ropa y no se negó. Nuestros cuerpos se fundieron en uno solo y los únicos testigos de aquello era la luna que nos cubría y nosotros. No me cansaba de repetir que era la experiencia más placentera de mi vida, ni siquiera beber sangre se le comparaba. Me sentía completamente satisfecho, pero escuche aquello, el broche de oro entre tanto placer.
- Muerde - me indicó
Volví a acercar mi boca a su cuello y la rocé casi como si se tratará de una tortura, quise esperar a que me lo pidiera otra vez y cuando lo oí, clave mis colmillos lentamente en su delicado cuello. No quería lastimarla así que sólo bebí un poco, pero me bastó para saber que era perfecta y que esto ya no era cazador-presa, sino que podía ir más allá.
------------ FIN ¿ ? -------------
Nota de la autora: Espero que el Oneshot te haya gustado y te confesaré algo (se mete bajo la cama) ... Me gusta personificar a Changmin hahahahaha, ya lo dije y que?. Te quiero mensa y lo escribí con cariño para ti <3
Disfrutalo, leelo una y otra vez hasta que te canses y lo odies xD okno. Traté de demorarme lo menos posible, lo cual no resultó mucho, porque ando muy quisquillosa con las cosas que escribo ahora....
genial me gusto mucho esta historia changmin es mi delirio yo quiero que me muerdaaaa jajajjajaja=)
ResponderEliminarahhhhhhhhhhhhh casi me vuelvo loca yo tambien!! mis felicitaciones a la autora!!
ResponderEliminarGracias Cecy *--*
Eliminarya todos mis comentarios te los di XD mis reacciones las debes saber de memoria jajajajaja XDDD
ResponderEliminarte quedo genial :D
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